Madre Santísima, que con tu sí generoso al plan divino, nos enseñas el valor de la obediencia y la humildad, te pedimos que nos ayudes a imitar tu ejemplo en nuestras vidas.
Concédenos la gracia de aceptar la voluntad de Dios con alegría y confianza, incluso cuando los caminos parezcan oscuros y difíciles de entender. Inspíranos a vivir cada día con amor y servicio a los demás, siguiendo tu ejemplo de entrega total a Dios y a nuestro prójimo.

0 Comentarios