Santa Virgen María, Madre de la Gracia Divina, en este día, acudimos a ti con humildad y devoción, depositando en tus manos nuestras alegrías, preocupaciones y anhelos.
Tú, que con tu ternura y compasión infinitas has sido refugio de los afligidos y consuelo de los corazones atribulados, escucha nuestras súplicas y ampáranos bajo tu manto protector.
Que tu luz ilumine nuestro camino, disipando las tinieblas de la duda y el temor, y que tu amor maternal nos fortalezca en la adversidad. Intercede por nosotros ante tu Hijo amado, Jesucristo, para que podamos vivir según su voluntad y alcanzar la paz y la gracia que tanto necesitamos. Amén."

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